Pedir préstamo online es hoy un trámite de pocas pantallas, y precisamente por eso conviene hacerlo con orden. Esta guía explica cómo pedir un préstamo por internet paso a paso: qué decidir antes de rellenar nada, cuáles son los requisitos para pedir un préstamo, qué documentos suelen solicitar las entidades, qué revisan antes de decirte que sí o que no, qué papel tiene la información que recibes antes de firmar y qué puedes hacer si te arrepientes. Al final verás cuánto cuesta, con cifras, un préstamo de 650 € según el plazo y la comisión.
¿Qué tienes que decidir antes de solicitar préstamo online?
El error más caro se comete antes de abrir el primer formulario: pedir más de lo que hace falta o elegir el plazo por la cuota y no por el coste. Antes de solicitar préstamo online, contesta tres preguntas por escrito.
- ¿Cuánto necesitas exactamente? Suma el gasto real y resta lo que ya tienes. Cada euro de más genera intereses durante todo el plazo.
- ¿Qué cuota puedes pagar con margen? Mira tus gastos fijos de los últimos tres meses y deja un colchón para imprevistos. Si la cuota solo cabe en un mes sin sorpresas, es demasiado alta.
- ¿Hay otra salida más barata? Pedir unos días de margen a quien te reclama el pago, cobrar por adelantado la parte del sueldo ya trabajada o un préstamo familiar con documento firmado pueden salir mucho más baratos que cualquier crédito. La guía de cómo conseguir dinero rápido repasa esas alternativas.
Con esas tres cifras, importe, cuota y plazo, ya puedes comparar. Para que la comparación valga, iguala importe y plazo en todas las ofertas y quédate con dos números: la TAE, que reúne intereses, comisiones y gastos obligatorios en un porcentaje anual, y el importe total adeudado, que es lo que devolverás en euros. La rapidez de la respuesta es secundaria; un día de diferencia rara vez compensa decenas de euros más.
¿Cuáles son los requisitos para pedir un préstamo?
No hay una lista legal única de requisitos: cada prestamista fija los suyos. Lo que sí está fijado por ley es la mayoría de edad, que en España empieza a los 18 años, y la obligación del prestamista de estudiar tu capacidad de pago. Con esa base, los requisitos que verás con más frecuencia son estos:
- Edad. Mayoría de edad como mínimo. Muchas entidades ponen además una edad máxima o un tramo de edad propio; está en sus condiciones.
- Residencia y documento de identidad. Lo habitual es pedir residencia en España y DNI o NIE en vigor. Con pasaporte solo, muchas entidades no pueden completar la verificación.
- Cuenta bancaria a tu nombre. Es donde recibirás el dinero y desde donde se cobrarán las cuotas. Una cuenta de otra persona suele bloquear la solicitud.
- Ingresos regulares. Nómina, pensión, prestación o ingresos de actividad. No siempre exigen nómina, pero sí que puedas demostrar con qué vas a pagar.
- Teléfono y correo propios. Sirven para la firma electrónica y los códigos de verificación.
Estar en un fichero de morosos no es, por sí, un requisito que la ley imponga, pero la entidad puede consultarlo y tenerlo en cuenta. Si te preocupa este punto, antes de pedir nada lee qué mira una entidad para aprobar un préstamo; entender por qué te pueden decir que no ahorra solicitudes inútiles.
¿Qué documentos suelen pedir?
Las entidades online han reducido el papeleo, pero no lo han eliminado: tienen que identificarte y comprobar tu solvencia. La documentación varía según el importe y la entidad, y lo normal es que te pidan algo de esta lista:
- DNI o NIE por las dos caras, a veces acompañado de una foto o un vídeo corto tuyo para comprobar que eres tú.
- Justificante de ingresos: la última o las últimas nóminas, el certificado de pensión o prestación, o la declaración de la renta si trabajas por cuenta propia.
- Justificante de titularidad de la cuenta, como un certificado del banco o una captura de la banca online donde se vea tu nombre y el IBAN.
- Acceso de lectura a tus movimientos, si lo aceptas. Algunas entidades lo ofrecen como alternativa a enviar papeles: con tu consentimiento consultan los movimientos de tu cuenta para comprobar ingresos y gastos.
Si el importe es alto, suelen pedir más: contrato de trabajo, varias nóminas o la declaración del IRPF completa. Ten los documentos escaneados y legibles antes de empezar; una foto borrosa es una de las causas más frecuentes de que una solicitud se quede parada. Desconfía de quien te pida claves de la banca online, el PIN de tu tarjeta o un pago por adelantado para «tramitar» el préstamo: nada de eso forma parte de una solicitud legítima. En préstamos rápidos y seguros tienes las señales de alarma más habituales.
Cómo pedir un préstamo online, paso a paso
El orden es casi siempre el mismo, sea cual sea la entidad:
- Simulación. Eliges importe y plazo en la web de la entidad y ves una cuota orientativa, la TAE y el total a devolver. Guarda una captura.
- Formulario. Datos personales, laborales y económicos: ingresos, gastos fijos, otras deudas. Escribe lo que pone en tus documentos; cualquier diferencia envía la solicitud a revisión manual.
- Verificación. Subes los documentos o autorizas la lectura de movimientos. Puede haber una comprobación de identidad con foto o vídeo.
- Estudio y respuesta. La entidad evalúa tu solvencia y te responde. Puede ser automático y rápido o pasar por una persona y tardar más.
- Información previa y contrato. Si te lo conceden, recibes la Información normalizada europea y el contrato. Léelos antes de firmar.
- Firma electrónica. Normalmente con un código que llega a tu móvil.
- Ingreso. La entidad ordena la transferencia y tu banco la abona.
Los pasos 4 y 7 son los que más confusión generan. Una respuesta en minutos no significa dinero en minutos: son dos plazos distintos y los explicamos más abajo.
¿Qué comprueba la entidad antes de concederte el préstamo?
La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo obliga al prestamista, en su artículo 14, a evaluar tu solvencia antes de que firmes. Para hacerlo usa la información que tú le das y puede consultar ficheros de solvencia patrimonial y crédito. Por eso ningún prestamista legal puede asegurarte la concesión antes de estudiar tu caso, y por eso un anuncio que promete lo contrario debería hacerte desconfiar.
En la práctica, el estudio suele mirar tres cosas. La primera, si tus ingresos son estables y suficientes. La segunda, cuánto de esos ingresos se va ya en otras deudas: cuotas de préstamos, tarjetas, financiaciones en tienda. La tercera, tu historial: si figuras en un fichero de impagados o si has dejado deudas sin pagar con la propia entidad. Cada empresa pondera estos datos con sus propios criterios, y por eso una puede rechazarte y otra aceptarte con el mismo perfil.
Si te deniegan el préstamo por lo que encontraron en un fichero, la ley les obliga a informarte gratis y de inmediato del resultado de la consulta y de qué fichero consultaron (art. 15.2). Con esa información puedes ejercer tu derecho de acceso ante la entidad que gestiona el fichero y comprobar si el dato es correcto. Si quieres saber qué riesgos tienes declarados en bancos y establecimientos financieros, el Banco de España te da gratis el informe de la CIRBE en su sede electrónica; no es una lista de morosos, sino un resumen de tus préstamos y avales.
Un consejo práctico: no envíes muchas solicitudes a la vez. No acelera nada y cada una supone que tus datos circulan por más sitios. Elige una o dos ofertas tras comparar y espera la respuesta.
¿Qué es la Información normalizada europea y por qué leerla?
Antes de que quedes obligado por el contrato, el prestamista tiene que darte gratis la Información normalizada europea sobre el crédito al consumo, a menudo abreviada como INE o SECCI. Es un documento con formato fijo en el que aparecen, siempre en el mismo orden, el tipo de crédito, el importe, la duración, el TIN, la TAE, el importe total adeudado, las cuotas, los gastos por impago y tus derechos. La ley no fija un número de horas de antelación; dice que se entregue con la debida antelación. Si la entidad te la manda junto al botón de firmar, tómate igualmente el tiempo de leerla.
Comprueba cuatro cosas en ese documento:
- Que la TAE y el importe total adeudado coinciden con lo que viste en la simulación.
- Qué comisiones hay y cuándo se cobran: de apertura, por ampliación del plazo, por reclamación de una cuota impagada.
- Qué interés de demora se aplica si te retrasas.
- Si el préstamo lleva algún seguro o servicio adicional y si es obligatorio. Cuando lo exigen para conceder el crédito en esas condiciones, su coste tiene que estar dentro de la TAE.
Si algo no cuadra, pregunta por escrito antes de firmar. Una entidad seria responde; una que esquiva la pregunta ya te ha dado una respuesta.
¿Cuánto tarda en llegar el dinero?
Hay dos relojes. El primero es el de la decisión: depende del prestamista, de si su estudio es automático y de si tu solicitud está completa. El segundo es el del ingreso: depende de cómo te paga. El Banco de España explica que una transferencia ordinaria en euros llega, a más tardar, al día hábil posterior a la recepción de los fondos por la entidad de destino, y que las órdenes dadas después de la hora límite de cada banco se tratan como recibidas al día hábil siguiente. Los sábados, domingos y festivos no son hábiles. La alternativa es la transferencia inmediata: llega en 10 segundos como máximo, también de noche y en festivo, y desde una norma de la Unión de 2024 las entidades del área del euro tienen que tenerla disponible para sus clientes a un precio no superior al de la ordinaria. Que el prestamista la use es decisión suya.
Por eso, si quieres pedir préstamo rápido porque tienes una fecha límite, pregunta antes cómo paga la entidad y hasta qué hora emite órdenes. Las guías de préstamos 24 horas y de préstamos inmediatos lo explican con ejemplos de días y horas. Si dudas sobre dónde pedir préstamos rápidos con garantías, empieza por comprobar quién es la empresa, dónde está domiciliada y si sus condiciones aparecen completas en su web antes de pedirte un solo dato.
Cuánto cuesta pedir un préstamo de 650 €: dos plazos, con y sin comisión
Un ejemplo ilustrativo, sin ninguna oferta real detrás: 650 € con un TIN del 23 % y cuotas mensuales iguales. Para obtener la cuota usamos el sistema francés: cuota = P · i / (1 − (1 + i)^−n), siendo P el capital, n el número de meses e i el tipo mensual (23 % / 12).
| Plazo y gastos | Cuota | Importe total adeudado | TAE aproximada |
|---|---|---|---|
| 6 meses, sin comisión | 115,72 € | 694,29 € | 25,6 % |
| 10 meses, sin comisión | 72,05 € | 720,47 € | 25,6 % |
| 6 meses, comisión de apertura de 15 € | 115,72 € | 709,29 € | 36,3 % |
| 10 meses, comisión de apertura de 15 € | 72,05 € | 735,47 € | 32,4 % |
Tres lecturas. Primera: alargar de 6 a 10 meses baja la cuota en unos 44 €, pero te hace pagar unos 26 € más de intereses. Segunda: una comisión de 15 € parece poca cosa y, sin embargo, en un plazo corto dispara la TAE más de diez puntos, porque recibes 635 € y devuelves lo mismo. Tercera: la TAE sola puede engañar. La opción a 10 meses con comisión tiene menos TAE que la de 6 meses con comisión, pero cuesta 26 € más en total. Lee siempre las dos cifras juntas. Si el importe que buscas es mayor, la guía del préstamo de 1.000 euros repite el ejercicio con esa cantidad.
¿Puedo arrepentirme después de firmar?
Sí, y no hace falta justificarlo. El artículo 28 de la Ley 16/2011 fija un margen de 14 días naturales, que arranca con la firma o, cuando el contrato llega más tarde a tus manos, con su recepción. Desistir no tiene penalización, pero el dinero no sale gratis si ya lo has usado: reintegras lo recibido más el interés diario generado, y dispones de un mes natural (30 días) desde tu aviso para hacerlo. En el ejemplo de 650 € al 23 %, nueve días de uso suponen unos 3,69 € de intereses (650 × 0,23 / 365 × 9). Comunícalo por un medio que deje constancia, como el correo electrónico que indique el contrato, y guarda la respuesta.
Para préstamos de menos de 200 €, que quedan fuera de la Ley 16/2011, la Ley 22/2007 de comercialización a distancia de servicios financieros también reconoce, con excepciones, 14 días naturales para desistir cuando contratas por internet.
Desistir no es lo mismo que devolver antes de tiempo. Si pasados esos 14 días quieres cancelar el préstamo, puedes hacerlo en cualquier momento y tienes derecho a que te descuenten los intereses del tiempo que falta. La entidad solo puede cobrarte una compensación si el tipo es fijo, y con tope: un 1 % del importe anticipado cuando restan más de doce meses de contrato y un 0,5 % cuando restan doce o menos.
Errores que encarecen pedir un préstamo por internet
- Mirar solo la cuota. Una cuota baja suele significar un plazo largo y más intereses.
- Confundir respuesta con ingreso. La primera puede ser rápida; el segundo depende de bancos y calendarios.
- Aceptar la primera oferta. Comparar dos o tres ofertas con el mismo importe y plazo cuesta pocos minutos y puede ahorrarte decenas de euros.
- No leer las consecuencias del impago. La TAE no incluye los intereses de demora ni las comisiones por retraso. Un retraso puede encarecer mucho el préstamo y, si la deuda reúne los requisitos legales y te avisaron, acabar en un fichero de morosos durante un máximo de cinco años.
- Encadenar préstamos. Pedir otro para pagar el primero solo aplaza el problema y lo hace más caro.
Si ya tienes varias deudas y te cuesta llegar a fin de mes, antes de pedir un préstamo nuevo busca asesoramiento gratuito en la OMIC de tu ayuntamiento o en una asociación de consumidores. Cuando el conflicto es con una entidad supervisada, el Banco de España exige reclamar antes ante ella; si en un mes no hay respuesta o no te satisface, ya puedes presentar la reclamación en el propio Banco de España. Si quieres ver el panorama completo de importes y plazos, la guía de préstamos rápidos es un buen punto de partida.
Cómo se presentan las ofertas de esta página
Debajo verás ofertas de entidades con las que colaboramos. Cada una muestra su TAE y su ejemplo representativo, que es lo que la ley exige cuando un anuncio da cifras de coste; compara esas TAE con el mismo importe y plazo y revisa el importe total adeudado. El orden lo establece el proveedor de las ofertas y no es una clasificación. Nosotros no prestamos dinero ni decidimos sobre tu solicitud: la estudia la entidad, que es quien te entregará la información previa y el contrato. Podemos recibir una comisión si contratas a través de la web, sin que eso cambie lo que pagas.