Hay quien prefiere hablar con una persona antes de pedir dinero prestado, y es comprensible: una llamada resuelve dudas que un formulario no aclara. Por eso se buscan tanto los préstamos llamando por teléfono gratis o un teléfono de prestamistas particulares. Esta guía explica qué parte de ese proceso puede hacerse por teléfono hoy, qué significa que un número sea gratuito, cuánto cuesta el préstamo que acabes firmando y, sobre todo, cómo distinguir una llamada legítima de uno de los fraudes más extendidos en el crédito al consumo.
¿El préstamo es gratis si la llamada lo es?
No. La palabra «gratis» solo puede referirse a la llamada. El préstamo tiene un precio que figura en el contrato y que se resume en la TAE, el porcentaje anual que reúne intereses, comisiones y gastos obligatorios según el artículo 6 de la Ley 16/2011, y en el importe total adeudado, la cantidad en euros que devolverás. Si alguien te anuncia por teléfono un préstamo sin coste alguno, pídele esas dos cifras por escrito antes de seguir.
Un ejemplo con 350 euros
Imagina que te ofrecen 350 € con un TIN del 36 % y una comisión de apertura de 15 € que se descuenta al firmar. La cuota se calcula con la fórmula del préstamo francés, c = P · i / (1 − (1 + i)^−n), con un tipo mensual i del 3 %. Las cifras son ilustrativas y no proceden de ninguna oferta.
| Plazo | Cuota | Importe total adeudado | TAE aproximada |
|---|---|---|---|
| 3 meses | 123,74 € | 386,21 € | 86,1 % |
| 6 meses | 64,61 € | 402,65 € | 66,5 % |
A seis meses la cuota es casi la mitad y la TAE baja, porque la comisión se reparte en más tiempo, pero pagas unos 16 € más en total. Ninguna de las dos opciones es gratis, y ninguna conversación telefónica cambia esos números. Lo que sí puede hacer una buena llamada es ayudarte a entenderlos. Si los préstamos rápidos por teléfono te interesan para un gasto concreto, la guía del préstamo de 300 euros recorre el coste de un importe parecido con otros plazos.
¿Se puede pedir un préstamo por teléfono hoy?
En parte. La mayoría de prestamistas que operan en internet tramitan la solicitud con un formulario, verifican tu identidad con una foto del DNI o una videollamada, y te envían el contrato para firmar en línea con un código. El teléfono suele usarse para atender dudas, completar datos o avisarte de que falta un documento. Es raro que todo el proceso, firma incluida, se haga solo por voz.
Esto tiene una razón. Antes de firmar, la entidad tiene que entregarte gratis la Información normalizada europea, un documento con el coste, el calendario de pagos y las consecuencias del impago, y tiene que evaluar tu solvencia con datos que pueda comprobar (arts. 10 y 14 de la Ley 16/2011). Eso exige documentos y un registro escrito. Una llamada sirve para empezar o para resolver dudas, pero el compromiso se formaliza por escrito.
Los préstamos por teléfono móvil suelen querer decir otra cosa: pedirlos desde el móvil, con la app o la web del prestamista. En ese caso el teléfono es el dispositivo, no la llamada. La guía de pedir un préstamo online explica qué te pedirán en cada paso.
¿Qué números de teléfono son gratuitos de verdad?
Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, los números que empiezan por 900 y por 800 están reservados al servicio de cobro revertido automático y son gratuitos para quien llama; ambos rangos son equivalentes. Si un prestamista ofrece un 900 o un 800, la llamada no te cuesta nada.
Otros prefijos de tarifas especiales sí tienen coste para quien llama, y ese coste lo factura tu operador según su tarifa. Antes de marcar un número que no reconoces, consulta lo que cuesta en la web de tu compañía telefónica.
Hay además una protección para quien ya es cliente. El artículo 21.2 de la ley de consumidores (texto refundido aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007) establece que, si la empresa pone una línea telefónica para contactar sobre el contrato celebrado, usarla no puede costarte más que una llamada estándar a un fijo geográfico o a un móvil. Si la empresa usa un número de tarifa especial, debe darte también una alternativa geográfica o móvil.
¿Por qué desconfiar del «teléfono de prestamistas particulares»?
Quien teclea teléfono de prestamistas particulares en un buscador encuentra listados, anuncios clasificados y perfiles en redes sociales que ofrecen dinero de persona a persona. Una parte son captadores de clientes que revenden tus datos a otras empresas. Otra parte son, directamente, estafas. Los préstamos entre particulares existen y son legales, pero se hacen entre personas que se conocen y se formalizan por escrito; en la red hermana tienes una guía sobre prestamistas particulares y lo que conviene dejar firmado.
Tres señales separan a un intermediario legítimo de un captador opaco:
- Se identifica. Razón social, NIF y domicilio. Las empresas que intermedian préstamos con consumidores y no son entidades de crédito tienen que inscribirse en el registro de su comunidad autónoma antes de empezar a operar, según la Ley 2/2009.
- Explica qué hace con tus datos. A quién los cede y para qué. Si te piden tu DNI, tu nómina y tus extractos sin decirte a qué empresa van, no los des.
- No te cobra por adelantado. Ni por «estudiar» tu caso ni por «encontrarte» un préstamo antes de que lo tengas.
¿Cómo funcionan las estafas de préstamos por teléfono?
El Banco de España describe el vishing como un fraude que busca obtener tus datos personales y bancarios mediante una llamada, haciéndose pasar por alguien de confianza. En los préstamos, los patrones más frecuentes son estos:
- La comisión previa. Te llaman o te escriben por WhatsApp para ofrecerte un préstamo con condiciones mejores que las del mercado, y para cobrarlo tienes que pagar antes una «tasa de gestión», un «seguro» o una «fianza». El Banco de España advierte de que, en esos casos, el dinero adelantado no se recupera y el préstamo nunca llega, y aconseja no realizar jamás desembolsos previos.
- El falso empleado del banco. El número que aparece en pantalla parece el de tu entidad. El Banco de España explica que ese identificador de llamadas puede falsificarse para mostrar un número distinto del real. Te dicen que hay un préstamo a tu nombre o una operación sospechosa y te piden un código que te llega por SMS.
- El código «para cancelar». Mientras hablan contigo, los estafadores hacen operaciones reales y te piden el código que recibes para, supuestamente, anularlas. Tu banco no necesita ningún código para cancelar una operación fraudulenta.
- La aprobación sin preguntas. Prometen concederte el dinero aunque figures en un fichero y sin mirar tus ingresos. Un prestamista legal está obligado a evaluar tu solvencia; quien dice lo contrario no es un prestamista legal.
Si recibes préstamos con ASNEF por teléfono como oferta no pedida, trátala con la máxima cautela. Algunas entidades estudian solicitudes de personas que figuran en ficheros, pero lo hacen con su evaluación de solvencia, normalmente con un coste mayor y nunca con una aprobación asegurada por teléfono. La guía de préstamos rápidos y seguros amplía cómo reconocer un fraude y qué hacer después.
¿Qué datos no debes dar nunca por teléfono?
Las recomendaciones del Banco de España son claras: no facilites a nadie por teléfono los datos de tu cuenta o tarjeta si no has iniciado tú la llamada, y ten presente que tu banco nunca te pedirá contraseñas ni claves completas. Si la llamada te parece sospechosa, cuelga y llama tú al número oficial de la empresa, el que figura en su web o en tu contrato.
En concreto, nunca dictes por teléfono:
- La contraseña de tu banca online o el PIN de tu tarjeta.
- Los códigos que te llegan por SMS o por la app para confirmar operaciones.
- Los tres dígitos del reverso de la tarjeta.
- Fotos de tu DNI por ambos lados a alguien que no ha acreditado quién es.
Para pedir un préstamo legal sí tendrás que dar tu nombre, tu DNI o NIE, tus ingresos y una cuenta para el ingreso, pero lo harás en la web o la app del prestamista, después de comprobar quién es.
¿Pueden llamarte para ofrecerte un préstamo?
Con límites. Desde el 29 de junio de 2023, el artículo 66.1.b) de la Ley 11/2022 General de Telecomunicaciones reconoce a los usuarios el derecho a no recibir llamadas comerciales no solicitadas, salvo que hayan dado su consentimiento previo o que la empresa pueda acreditar un interés legítimo. La Agencia Española de Protección de Datos ha precisado en una circular que ese interés legítimo se limita, en esencia, a la empresa con la que ya tuviste relación y para productos similares, y que no cabe llamar a números generados al azar sin consentimiento.
En la práctica, si una empresa con la que nunca has tratado te llama para ofrecerte dinero, ya es una mala señal. Puedes preguntarle de dónde ha sacado tu número y pedir que deje de llamarte. Si insiste, la AEPD es la autoridad competente en protección de datos.
¿Qué hacer si ya has caído en una estafa?
Actuar deprisa limita el daño. Muchas víctimas tardan días en contarlo por vergüenza, y ese tiempo es el que aprovechan los estafadores para usar los datos obtenidos. Sigue este orden:
- Llama a tu banco cuanto antes, al número oficial, para bloquear tarjetas o accesos y, si es posible, detener operaciones.
- Cambia las claves de tu banca online y de tu correo electrónico.
- Reúne las pruebas: números desde los que te llamaron, mensajes, capturas y justificantes de los pagos.
- Denuncia ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o el juzgado, como indica el Banco de España.
- Vigila tus ficheros. Si diste tu DNI, comprueba en los meses siguientes que nadie ha contratado deudas a tu nombre; puedes pedir gratis el acceso a tus datos a las entidades que gestionan los ficheros de solvencia.
Si firmas un préstamo después de una llamada
El canal por el que empezaste no cambia tus derechos. Con un crédito de 200 € o más, la Ley 16/2011 te permite desistir durante 14 días naturales sin dar razones; dispones después de 30 días naturales para devolver el capital y el interés de los días que lo tuviste. Si el contrato es de menos de 200 € y lo firmaste a distancia, la Ley 22/2007 te reconoce un plazo de desistimiento equivalente, con excepciones. Y si te sobra dinero antes de tiempo, la ley te deja amortizar todo o parte por anticipado pagando menos intereses; si el tipo es fijo, la compensación que puede pedirte la entidad tiene un techo legal (el 0,5 % cuando al contrato le falta un año o menos, el 1 % si le falta más).
Antes de firmar, calcula si la cuota cabe en tu presupuesto con margen. Si te retrasas, el contrato aplicará intereses de demora y comisiones por impago que la TAE no incluye, y la deuda podría acabar en un fichero de solvencia si se cumplen los requisitos legales. Si ya te cuesta llegar a fin de mes, la OMIC y las asociaciones de consumidores orientan sin coste. Y si lo que necesitas es cubrir un pago concreto, revisa antes las alternativas de la guía de préstamos urgentes.
¿Cómo aparecen las ofertas de esta página?
Las ofertas que siguen a esta guía son de nuestros socios y se solicitan en línea en la web de cada prestamista. Aparecen en el orden que marca el proveedor de ofertas, que no es una clasificación. Cada oferta muestra su TAE y su ejemplo representativo; compáralas con el mismo importe y plazo. No concedemos préstamos, no llamamos a nadie para ofrecerlos y no pedimos datos bancarios por teléfono. Si solicitas a través de nuestra web podemos recibir una comisión, que no cambia lo que pagas.